Descripción
Descripción
- Tipo de piscinas: Adecuado para todo tipo de piscinas, tanto residenciales como comerciales, sin restricciones por tamaño o forma.
- Sistema integrado: El clorador y el controlador están diseñados en una sola unidad compacta, lo que facilita la instalación y reduce la cantidad de espacio necesario. Esta integración permite una configuración más rápida y simple.
- Diseño minimalista: Tanto la entrada como la salida de agua están alineadas en un mismo eje, lo que elimina la necesidad de realizar modificaciones significativas en las tuberías existentes, utilizando tuberías estándar de 50 mm para facilitar la instalación.
- Capacidad de manejo de agua: Capaz de tratar piscinas de hasta 75 m³ de volumen de agua, proporcionando un amplio rango de uso en piscinas de distintos tamaños.
- Producción de cloro: Tiene una capacidad de generar 25 gramos de cloro por hora, asegurando una desinfección eficaz del agua. Los usuarios pueden seleccionar diferentes niveles de producción de cloro para ajustarse a las necesidades específicas de la piscina, optimizando el consumo energético y siendo respetuoso con el medio ambiente.
- Funcionamiento con sensor de flujo: El equipo solo opera cuando detecta un flujo de agua suficiente, lo que protege tanto el equipo como la piscina, evitando un funcionamiento en seco que podría dañar el sistema.
- Seguridad avanzada: Incluye protección contra temperaturas extremas del agua (entre 10°C y 40°C) y una protección adicional para evitar daños por falta de flujo de agua. Esto asegura una operación prolongada y confiable, alargando la vida útil del equipo.
- Alertas y notificaciones: El clorador cuenta con un sistema de alerta de salinidad, que avisa cuando el nivel de sal en el agua no es adecuado para su correcto funcionamiento, y una alarma de mal funcionamiento, que alerta de posibles problemas técnicos.
- Memoria inteligente: El sistema recuerda los últimos ajustes de funcionamiento tras un reinicio o corte de energía, permitiendo una operación sin necesidad de reajustes constantes por parte del usuario.
- Requisitos de sal: Para un funcionamiento óptimo, se requiere agregar 3.5 kg de sal (Cloruro de Sodio – NaCl) por cada 1.000 litros de agua, asegurando así la concentración correcta para una producción de cloro eficiente.
- Función de autolimpieza: El clorador está equipado con un sistema de autolimpieza automática, lo que reduce el mantenimiento necesario por parte del usuario y prolonga la durabilidad de los componentes internos.
- Durabilidad y resistencia: Las partes clave, como la placa polar de titanio, son de fácil acceso para mantenimiento y están diseñadas para resistir la corrosión, garantizando un rendimiento confiable a lo largo del tiempo.